Obtención de visas para pastores nacidos en el extranjero puede presentar dificultades

Rubén Burguete, pastor de la Iglesia Bautista Emanuel en Caldwell y pastor de misiones en First Baptist Church en Caldwell, aprendió que el proceso migratorio puede ser difícil. Pero con el apoyo de la iglesia e ISAAC Project, Burguete espera que él y su esposa Karem reciban el estatus permanente de residencia pronto. (Foto cortesía de Ruben Burguete)

  • Facebook
  • Twitter
  • Email

Pastores de Latinoamérica continúan recibiendo el llamado: Mudarse a Estados Unidos para servir en iglesias ministrando a familias migrantes.

Pero adquirir visas que permitan a pastores vivir y trabajar en los Estados Unidos puede ser complicado, y muchas veces requiere que los pastores e iglesias hagan el esfuerzo para entender el proceso.

Aun así, para muchas iglesias bautistas hispanas, es urgente encontrar y llamar a ministros que puedan alcanzar a las familias migrantes de una manera eficaz.

El deseo de responder a esa necesidad llevó a First Baptist Church en Caldwell a empezar el proceso migratorio con Rubén Burguete. Él es el pastor de la misión que First Baptist empezó, la cual es llamada Iglesia Bautista Emanuel, y en donde él también sirve como pastor de misiones.

Proceso Complejo

Jesús Romero

El proceso migratorio viene con obstáculos y muchas veces “algunas iglesias se desaniman cuando se dan cuenta de lo complejo que es el proceso,” dijo Jesús Romero, director de Immigration Service and Aid Center (ISAAC) Project, el cual fue empezado por Christian Life Comission de Texas Baptists.

Burguete primero lidió con inmigración cuando él empezó a estudiar en Baptist University of the Américas a principios del 2000. Desde entonces, él ha aprendido que viene con sus altas y bajas.

Como muchos estudiantes en ese entonces, Burguete y otros estudiantes internacionales encontraron difícil vivir y estudiar en el país. Como la visa F- 1—el documento para estudiantes que buscan obtener un título académico—sólo permite que los estudiantes trabajen en el campus de la universidad por no más de 20 horas, algunos mientras estudian de tiempo completo, algunos batallan para pagar cuentas, encontrar donde vivir y hasta pagar por útiles escolares.

En BUA, Burguete encontró a miembros del staff y amigos que entendían bien el proceso migratorio, así que pronto se dio cuenta de una autorización que podía obtener para su visa llamada Curriculum Practical Training.

La autorización CPT permite a los estudiantes internacionales encontrar trabajo fuera de la universidad donde estudian. Gracias al CPT, Burguete y otros estudiantes de BUA pudieron encontrar iglesias donde servir y recibir más apoyo mientras continuaban sus estudios.

Burguete fue después a Truett Seminary de Baylor University. Ahí empezó a apoyar el ministerio de First Baptist en Caldwell y la misión hispana por medio de otra autorización—Optical Practical Training.

Usualmente, los estudiantes con la visa F-1 reciben la OPT para trabajar un año después de concluir sus estudios académicos en los Estados Unidos y practicar lo que estudiaron. Pero Burguete se enteró que la OPT se puede conseguir para trabajar medio tiempo por dos años mientras continúan estudiando.

Dificultades en la frontera

Ya que terminar su maestría tomó más tiempo que el que la OPT le daba para trabajar, él tuvo que transicionar a una visa religiosa de trabajo temporal y no migratoria, R-1. La visa no migratoria R-1 da permiso a trabajadores religiosos a ejercer trabajo religioso en los Estados Unidos.

Después de un viaje misionero a México, Burguete fue detenido temporalmente al regresar a Estados Unidos.

De acuerdo con oficiales de la Aduana y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés), el estatus de Burguete había cambiado de F-1 a R-1 mientras él se encontraba en México, él dijo. Por no saber de ese cambio, él trato de usar su F-1 al pensar que todavía era válida. Pero a consecuencia del cambio, los oficiales lo detuvieron y lo acusaron de intentar cruzar ilegalmente.

“Me dijeron que mi estatus había cambiado dos días antes, y entonces por intentar cruzar con mi F-1 estaba haciéndolo ilegalmente,” Burguete dijo. “Le comenté que él tenía el registro de cuando yo había salido del país, así que sabían también que yo estaba fuera cuando mi estatus cambió, pero le dije que hiciera lo que él tenía que hacer.”

Después de que Burguete fue detenido por unas horas, el oficial de CBP que lo detuvo no pudo encontrar algo más. Así que el oficial habló con su superior, quien le dijo que bajara los cargos y lo dejara entrar.

FBC Caldwell ha apoyado y provisto para las visas de Burguete desde que él llego a Truett, él notó. Todo eso también se ha hecho con la ayuda de ISAAC Project,

Necesidad de consejo legal

Burguete se encontró en un dilema similar al regresar a Estado Unidos de un viaje misionero a Guatemala. En esa instancia, un oficial marcó una fecha equivocada en su pasaporte.

Por ese error, Burguete perdió su estatus legal por casi un año, aunque él dijo que trató de apelar el caso con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS por sus siglas en ingles).

Ahora, por su visa R-1, Burguete puede trabajar en el país, pero solo en una iglesia. Su esposa Karem no es ciudadana del país tampoco, pero la visa de Burguete le permite vivir aquí aunque no puede trabajar en el país.

“Muchas veces los pastores no ganan lo suficiente, y si sus esposas quieren ayudar con las finanzas y encontrar un trabajo, entonces los dos podrían perder su estatus,” Burguete explicó.

Por lo difícil y complejo que es el proceso de presentar la documentación necesaria, Romero sugiere que las iglesias que buscan pastores de otro país primero platiquen con alguien que les pueda dar consejo legal.

Romero sabe de varias iglesias que han tratado de iniciar el proceso por si solas, pero por errores, se les rechaza su solicitud y pierden lo que pagaron en tarifas.

Durante el proceso, él dijo, los pastores necesitan que las iglesias caminen junto a ellos y entiendan lo que ellos están experimentando.

“Todo esto es importante, porque el trabajo con minoría étnicas está creciendo, y las iglesias están viendo la necesidad de buscar a pastores que puedan responder a las necesidades de la comunidad,” Romero dijo.

Iglesias patrocinadoras necesitan entender

Sólo iglesias con un estatus 501(c) (3) pueden comenzar el proceso de pedir una visa para pastores nacidos en otro país, él mencionó. Los pastores tienen que haber estado afiliados a la misma denominación de la iglesia que los está pidiendo por al menos los dos últimos años.

“El proceso es tan extenso que las iglesias con más recursos financieros son las que están en mejor posición de traer un ministro,” Romero dijo.

Las iglesias también deben mostrar que pueden ofrecer un salario competitivo, él dijo.

La R-1 es válida por 30 meses. Después de eso, las iglesias y pastores podrían empezar el proceso de cambiar a una visa migratoria o renovar la R-1, expresó Romero. Cambiarse a una visa migratoria permitiría que los pastores pudieran recibir una residencia permanente, él dijo.

Es importante que una vez que los pastores lleguen a los Estados Unidos las iglesias se comprometan con ellos a largo plazo, Romero explicó.

“He visto tristemente que algunas iglesias después de conseguir la R-1 para los pastores, algo pasa entre el periodo de renovación o antes que llenen las formas para la residencia permanente, que las lleva a cambiar de parecer y deciden ya no seguir adelante,” Romero dijo. “Así que dejan ahí atorados a los pastores.”

“Es muy triste ver cuando eso pasa, y aunque uno no sabe que fue todo lo que pasó, si sabemos de pastores que han sido abandonados en el proceso.”

Otras iglesias podrían ayudar a los pastores a completar el proceso, pero las iglesias deberían primero hacer todo lo necesario antes de empezar el proceso, porque podrían tener ese pastor por los siguientes cinco años, dijo Romero.

Los Burguete esperan recibir su residencia permanente ya pronto, eso permitiría que el pastor y su esposa puedan trabajar donde quieran en Estados Unidos, Romero mencionó.

Inversión en el reino de Dios.

“Ha sido muy bueno ver el apoyo que First Baptist Church de Caldwell le ha dado a Rubén,” Romero dijo. “Él es un pastor muy dinámico y apreciado. Así que no es difícil ver por qué la iglesia le quisiera dar apoyo a él y al ministerio que hace con su familia.”

Después de que iglesias escuchan cómo es el proceso y reciben consejo legal, se pueden dar cuenta de lo difícil y costoso que puede ser, Romero mencionó. Así que las iglesias podrían desear algún tipo de garantía en cuanto a la inversión que hicieron.

“Si aman y apoyan a su pastor, y si han aprendido a trabajar juntos, entonces les digo a las iglesias, ‘Tu pastor querrá quedarse en la iglesia,’” Romero dijo.

Iglesias y pastores podrán cambiar de parecer y por eso el ministerio requiere de un compromiso hecho por todas las personas involucradas, él agregó.

“La comunicación entre nosotros y la iglesia es esencial,” Burguete dijo. “Hemos aprendido juntos acerca del proceso migratorio, pero al aprender eso también aprendimos a confiar uno en el otro. Hemos aprendido que no todo es blanco y negro.”

Pero cuando las iglesias ponen su confianza en los pastores al llamarlos y los pastores confían en las iglesias al responder al llamado, ellos se abren a ver el trabajo de Dios, Romero dijo.

“Esto es definitivamente una inversión. Y no sólo una inversión para Caldwell, pero una en el reino de Dios,” Burguete dijo.

En los últimos seis años, Burguete ha recibido seis permisos para vivir y trabajar en los Estados Unidos. Así que por todo este tiempo, él sentía que no podía planear a largo plazo porque no sabía hasta cuando estaría en el país.

“La ley es la ley, pero también se debe entender que las diferentes agencias pueden tomar decisiones importantes,” Romero dijo. “Mientras uno tenga la capacidad de argumentar y no temer ser un defensor de los inmigrantes, entonces he visto que las autoridades migratorias pueden razonar bien.”

El proceso es complejo, pero se puede lograr si las iglesias y los pastores se comprometen cuidadosamente y en oración, Romero dijo.

 


We seek to inform, inspire and challenge you to live like Jesus. Click to learn more about Following Jesus.

If we achieved our goal—or didn’t—we’d love to hear from you. Send an email to Eric Black, our editor. Maximum length for publication is 250 words.

More from Baptist Standard


  • Facebook
  • Twitter
  • Email