Voces: La justicia es como una invitación divina

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NOTA DEL EDITOR: “La justicia parece …” es una serie especial en la columna Voces. Los lectores tendrán la oportunidad de considerar la justicia desde numerosos puntos de vista. La serie se basa en la comprensión de cada escritor de las Escrituras y su relación con Jesucristo. Los escritores presentan sus propios puntos de vista independientemente de cualquier institución, a menos que se indique lo contrario en sus biografías.

Se le anima a escuchar a cada escritor sin prejuicios. Luego, entable una conversación con los que le rodean sobre cómo le parece la justicia.

Haga clic aquí para obtener más información sobre la serie. Haga clic aquí para leer la serie completa “La justicia parece …”.



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Para mí, la justicia es como una invitación divina de parte de Dios a participar en la venida de su reino aquí en la Tierra. En la introducción a esta serie, Eric Black nos invitó a ver a la justicia como “fundamental para el carácter de Dios y la interacción de Dios con el mundo”. Además, Black afirma: “Cuando la creación es injusta, el Creador se asegurará de que se cumpla la justicia”.

Como parte de los atributos de Dios, la justicia es uno de los estándares que Dios ha establecido ante nosotros como seres humanos. En su libro Introducing Christian Doctrine, el teólogo Millard Erickson destaca: “Dios espera que sus seguidores emulen su rectitud y justicia. Debemos adoptar como norma su ley y preceptos. Debemos tratar a las demás personas de manera justa y equitativa porque eso mismo es lo que Dios hace”.



Si bien es cierto que la justicia es más que una invitación, pues es un requisito de Dios para nuestras vidas (Miqueas 6:8), a mí me gusta verla como una invitación. Dios no nos obliga a ser personas justas, sino que nos da la oportunidad de elegir hacer lo correcto.

Es una invitación a unirse a nuestro Creador, como mencionó Black, para asegurarnos de que se haga justicia. Si la aceptamos, esta invitación nos acercará más al cumplimiento de nuestro propósito de darle gloria a Dios.

Dotados para hacer justicia

Cuando recibimos la invitación a unirnos a Dios en este proyecto de construir su reino aquí en la tierra, no se nos invita con las manos vacías. El Espíritu Santo, basado en la voluntad de Dios y su propia elección, nos ha dotado con diferentes dones (1 Corintios 12:11, 18). A menudo, estos dones están relacionados con las áreas de pasión que Dios ha puesto en nuestros corazones.


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Juntos, estos dones y áreas de pasión son parte de la invitación de Dios a unirnos en un área particular que le interesa a Dios, donde se debe de alcanzar justicia.

En mi caso particular, el Espíritu Santo me ha dado el don de enseñar a través de la palabra hablada y escrita. He pasado más de 25 años animando a estudiantes, especialmente a quienes pertenecen a grupos minoritarios, a abrir su imaginación a un futuro más vasto y rico a través del maravilloso mundo del conocimiento y la educación.

En la Universidad Bautista de las Américas (Baptist University of the Américas), les he animado a creer que pueden terminar la universidad y continuar con estudios de posgrado. He estado enseñando en BUA durante 20 años, tiempo suficiente para tener la bendición de presenciar el éxito de exalumnos/as a medida que se gradúan de sus maestrías y doctorados.



Mi esperanza es que estos antiguos estudiantes, a su vez, continúen alentando a otros estudiantes de grupos minoritarios, de tal manera que la justicia de Dios se alcance en nuestras comunidades.

Latinas en liderazgo

Otra área en la que Dios me ha invitado a unirme a este proyecto de hacer justicia es la de las mujeres. El hecho de ser una mujer latina con un doctorado, abre la imaginación de las mujeres de grupos minoritarios, y las anima a estudiar y a obtener los más altos títulos académicos. Al verme, ellas pueden pensar: “Si ella, como latina, pudo hacerlo, yo también puedo hacerlo”.

Además, Dios me ha invitado a unirme a esta tarea de alcanzar justicia a través del trabajo del Instituto Cristiano para Líderes Latinas (Christian Latina Leadership Institute), donde la meta es capacitar a las mujeres en asuntos de liderazgo, personal y profesional/ministerial, para que se conviertan en agentes de transformación en sus familias, iglesias y comunidades. A medida que se convierten en agentes de transformación, ellas también se unen al proyecto de Dios de alcanzar justicia en sus comunidades.



Pensar que Dios me invita todos los días a unirme a este proyecto de alcanzar su justicia y extender su reino aquí en la tierra, es un privilegio, una responsabilidad y un gozo.

La invitación es para usted también

De la misma forma, Dios también le invita a usted a unirse a este proyecto de hacer justicia y desarrollar el Reino.

¿Cuáles son sus áreas de pasión? ¿Cuáles son sus dones? Cualesquiera que sean, Dios se los ha dado con el propósito de invitarle a unirse en un área en particular donde se debe alcanzar justicia.

Hoy en día hay muchas áreas donde se necesita justicia. Escuchemos la invitación de Dios. Encontremos nuestro lugar al servicio del reino de Dios. Démosle el honor y la gloria a Dios mediante acciones justas y rectas.

La Dra. Nora O. Lozano es profesora de estudios teológicos en la Universidad Bautista de las Américas (Baptist University of the Américas) y directora ejecutiva del Instituto Cristiano para Líderes Latinas (Christian Latina Leadership Institute) en San Antonio, Texas. Las opiniones expresadas aquí pertenecen únicamente a la autora.

Haga clic aquí para leer la serie completa “La justicia parece …”.


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If we achieved our goal—or didn’t—we’d love to hear from you. Send an email to Eric Black, our editor. Maximum length for publication is 250 words.

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